viernes, 17 de abril de 2026

LA GEOMETRÍA DEL ENTRELAZAMIENTO: DONDE SULA´ TEJE EL ESPACIO-TIEMPO

Del código geométrico al Orden Explicado. Una interpretación visual del "principio holográfico" desde la cosmogonía bribri. (Serie Epistemología Mestiza: 2026)

Esta Epistemología Mestiza no pretende conocer a fondo la Física Cuántica ni otros campos del saber científico en los que incursiona, pero sí poseer las nociones básicas suficientes para, a partir de ellas, suscitar espejamientos con otros campos de las ciencias humanas y, muy particularmente, con las mitologías, asumiendo que estas, como aquellas, nos ofrecen un “mapa del territorio” útil para orientarnos y sobrevivir en este hermoso y desafiante mundo.

La Epistemología Mestiza no caerá en la ingenuidad de equiparar el modo específico de relacionarse con la realidad de la ciencia moderna, con otras formas del conocimiento, pero tampoco en la ingenuidad opuesta de asumir que el conocimiento científico es intrínsecamente superior o la única forma válida de conocimiento. De la misma forma en que todo lo que nutre es alimento, todo pensamiento que orienta y revela relaciones y conexiones en la multifacética y elusiva realidad, debe ser considerado legítimo conocimiento.

Viene esto a propósito de lo que se conoce como el "principio holográfico" en la Teoría de Supercuerdas, una de las teorías de la Física y la Cosmología contemporánea para tratar de entender y explicar el universo.

Si hemos comprendido bien el principio holográfico formulado inicialmente por Gerard´t Hooft, y luego retomado con diferentes matices por Leonard Susskind, Juan Martín MaldacenaMark Van Raamsdonk, el postulado fundamental sostiene que el universo como lo percibimos es el resultado o el efecto de información cuántica entrelazada en la frontera dimensional (el vacío); de esta forma, el espacio-tiempo mismo es la primera manifestación de dicho entrelazamiento cuántico

Como dice Van Raamsdonk:

"El espacio-tiempo es la manifestación geométrica de cómo la información cuántica está entrelazada."

Todo lo demás viene por añadidura: si el espacio-tiempo es una proyección tridimensional de información cuántica en dos dimensiones, todo lo que ocurre en el universo es también efecto o resultado del  entrelazamiento cuántico y el universo mismo puede entenderse como una especie de proyección holográfica de aquella información.

Las semejanzas de esta teoría con las ideas del Orden Implicado y el Orden Explicado de David Bohm son evidentes; la principal diferencia es que aquí se propone una hipótesis sobre los mecanismos por los que el “orden implicado” se explicita, y esa hipótesis sugiere que el mecanismo es de carácter informacional.

Es inevitable espejar aquí viejas imágenes de la tradición filosófica helénica particularmente a la Escuela Socrática y su Topos Uranos como dimensión trascendente o “realidad verdadera” respecto de la cual lo aparente es apenas deslucida copia, pero más sorprende es constatar que algunos pueblos amerindios habían alumbrado visiones similares.

En la cosmovisión del pueblo bribri, de los bosques tropicales de Costa Rica, el cosmos en su totalidad es un espejamiento entre la Casa Cósmica de Sibö y la Casa Cósmica de Sula´, contrapuestas o invertidas entre sí; visible la primera, invisible la otra. La energía del cosmos circula incesantemente entre ambos planos, visible e invisible, para manifestar la realidad, evocando vivamente el Holomovimiento que imaginó Bohm.

Sibö, el concebidor del mundo, es el código, dueño de la semilla; Sula´ son los artesanos y artesanas que lo ayudan a materializar su obra, que siembran la semilla y tejen los canastos humanos y de los demás seres: 

“No es Sibö quien nos hace. Sibö dejó todo dispuesto, pero él no nos hace.”

El más profundo espejamiento surge al considerar las nociones del “Tiempo de la Luz” y el “Tiempo de la Oscuridad”. El cosmos en su totalidad fue modelado por Sibö y Sula´ y las otras entidades míticas en el Tiempo de la Oscuridad, un tiempo “antes del amanecer”, donde tiene lugar la verdadera realidad, de tal modo que todo lo que existe en el “Tiempo de la Luz”, es decir, en este mundo, no es más que efecto, espejismo o proyección de lo ocurrido “allá”.

"Lo que vemos aquí como colibrí es una representación del verdadero ser que está en el otro mundo. El señor Sibö dejó aquí su representación para que nosotros supiéramos como es. Todos los seres que vemos en nuestro mundo, son representaciones de las verdaderas esencias."

En este aspecto, la cosmovisión bribri resuena con la de todos los pueblos “pre-modernos” conocidos: el universo físico, tangible, perceptible, de los aconte-seres, es efecto o resultado de otro virtual e intangible, situado más allá del espacio y el tiempo.

Como hemos manifestado en otras ocasiones, la Epistemología Mestiza no equipara el "principio holográfico" con la cosmovisión bribri, pero sí las espeja y, al hacerlo, obtiene una nueva luz, un nuevo conocimiento que no estaba presente en ninguna de las dos formas de pensamiento. 

La distancia entre los dos modelos es menor de lo que en principio pensaríamos y, aunque difieren la resolución, las leyendas y los detalles en los mapas, ambos parecen visualizar y parecen representar el mismo territorio.

Y ambas nos dicen que somos información que, al ganar peso y gravedad, adquiere la asombrosa posibilidad de descifrarse a sí misma y, por un instante, imaginar su origen antes y más allá del nacimiento de la luz, en el oscuro vacío.


REFERENCIAS:

García, Alí y Alejandro Jaén. Ies Sa´Yilite. Nuestros Orígenes. Historias bribris. Embajada de España en Costa Rica. Centro Cultural Español. 1a edición. San José,  Costa Rica. 1996.

Nota sobre el espejamiento: El concepto de "Tiempo de la Oscuridad" y la cita sobre el colibrí provienen de la tradición oral recuperada por Alí García y Alejandro Jaén, cuya obra constituye uno de los pilares para este espejamiento.

 


viernes, 10 de abril de 2026

LA CAÍDA: RUPTURA DE SIMETRÍA Y CONDENSACIÓN DEL QI

"El retablo del retorno" Retablo bizantino-brutalista del Anthropos: figura humana con túnica de piel y medallón de oro, representando la materia como inercia y el anhelo del retorno

La mayor parte de la teología cristiana refiere “la Caída” como la caída de Adán y Eva: como consecuencia de ella, se pierde la Gracia y se produce la expulsión del Paraíso Terrenal. Se trata, pues, de una caída moral, por así decirlo.

Sin embargo, suele omitirse otra Caída, anterior y determinante para que esta ocurriera: la de Luzbel o Lucifer que, desde las alturas celestiales, se precipita (por soberbia u orgullo, nos dicen) al Abismo. Esta es, por decirlo de alguna forma, una caída ontológica o cosmológica, no moral. A partir de ahí, el Cosmos se fragmenta y surge el Abismo.

La Caída de Luzbel es requisito, causa y condición de la de Adán y Eva pues, tal y como fue representado por grandes maestros de la pintura occidental y lo ilustran los manuales de doctrina cristiana, la Serpiente/Satán/Lucifer es quien tienta a la Pareja Original, provocándoles su perdición, es decir, dando origen a nuestra desgraciada condición.

El origen de la masa. En términos de imagen, el origen de la masa por el Mecanismo de Higgs y la Caída de la teología cristiana, ofrecen llamativas resonancias.

Muy lejos al este del Mediterráneo, en la China de los Han, los filósofos y los sabios también reflexionaban sobre la condición humana. Para ellos, el universo es un despliegue de energía (Qi, Chi) que vibra y se auto-organiza en diferentes frecuencias o densidades, originándose así la diversidad de los seres y las cosas. La materia es Qi en estado denso o condensado “como el hielo es agua congelada”, nos dicen. No media aquí una falla moral (pecado original) ni ontológica (caída de Luzbel) para que esto ocurra; este Qi denso que es la materia (y por ende somos los humanos), ocurre por leyes que podríamos llamar “naturales”. Sin embargo, la condición material es causa de nuestra finitud y, por tanto, también de nuestra desdicha, pues nadie quiere morir y la inmortalidad ha sido siempre un anhelo humano.

Como puede apreciarse, hay entre estas dos concepciones de la materia y de la condición humana una evidente semejanza, aunque también diferencias importantes.  Enfocándonos en lo primero, destaca que nuestra condición actual, material y mortal, supone la pérdida o el abandono de un estado anterior, donde las condiciones eran “más sutiles y menos densas” (China), o bien, “de gracia y plenitud original” (cristianismo semítico-mediterráneo).

Detalle de "El retablo del retorno"
Lo sorprendente es que, desde la perspectiva de esta Epistemología Mestiza, ambas concepciones pueden espejarse, sin mucha dificultad, con la actual teoría del origen de la Masa/Materia a partir de la actividad cuántica por la mediación del Campo de Higgs, donde las fluctuaciones del campo rompen la simetría original, ralentizando la energía y precipitándola hacia la inercia, originándose así la masa y, por tanto, la gravedad donde tiene lugar nuestro aconte-ser.

Muy lejos de las intenciones de esta Epistemología Mestiza sugerir que en la teología cristiana o en el organicismo chino existiera una intuición de lo que hoy conocemos como Teoría de Campos Cuánticos, sino más bien apuntar las convergencias entre estas tres muy diferentes formas de explicar e imaginar la materia. Al final, si alguien quisiera buscar aquí un alegato, sería más bien en favor de la imaginación como herramienta cognitiva. Y las posibilidades de la imaginación, contrario a lo que piensan algunos, no son ilimitadas. Así pues, el isomorfismo: Energía –> Perturbación –> Materia, emerge como una constante en las formas como los humanos hemos intentado explicarnos esta realidad en la que somos.

Tanto dentro del mundo cristiano como dentro del chino, surgirá eventualmente la idea de que es posible des-andar el camino y remontar hacia el estado de plenitud original. En esta operación, manipular la materia y manipular el espíritu serán operaciones coincidentes. Una vez más, es necesario visualizar tanto las similitudes como las diferencias entre la alquimia cristiana (hermética) y la alquimia china.

Mientras dentro del mundo cristiano el artíficex  era el agente activo que impulsaba la transmutación de la materia hacia la “piedra filosofal”, en la alquimia china (Neidan, Alquimia Interna), el sabio sintoniza su Qi con el del universo, con miras a revertir el flujo del tiempo y remontar del “Cielo Posterior” (la materia donde ocurre la condición humana) al “Cielo Anterior” (El Qi más sutil, no condensado, de la energía).

Otro detalle de "El Retablo del Retorno".
Para el artífice chino de la alquimia Neidan, el laboratorio era su propio organismo (no así para el artífice de la alquimia exterior o Waidan, que trabajaba con crisoles y sustancias); para el artífice de la alquimia hermética, la transmutación de la materia y el espíritu eran procesos convergentes cuyo éxito dependía tanto del estado espiritual del alquimista, como de la pulcritud y rigor con que se ejecutaran los procedimientos debidos.


En ambos casos está presente, pues, el significante de remontar la condición humana hacia otra anterior u original, más plena, más libre y más dichosa. Ya hemos visto que este mismo presupuesto epistemológico subyace a la idea del viaje chamánico.

Hasta donde sabemos, la Física cuántica no va tan lejos.


Referencias:

Eliade, M. (2001). Herreros y alquimistas (Traducción de Pierre de Place). Madrid: Alianza Editorial. (Colección: Alianza Ensayo).

Needham, J. (1962-1971). Science and Civilisation in China. Volume 4: Physics and Physical Technology. Cambridge University Press.

Resonli, Laliga, L. (1990). Paracelso, Alquimista y Filósofo. Editorial Letras Cubanas.



viernes, 3 de abril de 2026

LA MATERIA COMO PUERTO DE LLEGADA: DEL DESEO DIVINO A LA RESONANCIA DEL QI

 

El continuum del Qi y el Gan Yin. "La materia" no ha existido desde siempre. Es un concepto laboriosamente construido y con muchas derivaciones históricas y culturales. Presciendiendo de divinidades, los antiguos chinos llegaron a la idea de Qi, que resuena profundamente con la Física Cuántica. La materia es Qi en estado de mayor densidad.

Desde cierta perspectiva, “la materia” no existe hasta el siglo VI antes de la Era Común, cuando en la Hélade los primeros filósofos se preguntaron por el primer (o el último) componente de la diversidad de los seres y las cosas, originándose así la teoría atomista de Demócrito y otras en la misma dirección. En China, como veremos más adelante, ocurría algo similar.

En otras palabras: dentro del pensamiento mítico esta es una pregunta que no tiene cabida. Los seres y las cosas existen por la voluntad de los dioses y las diosas, quienes pueden transformarlas y modificarlas, dando así origen a otros seres, pero la pregunta por “el componente último de la realidad” no existe. Los seres y las cosas, en su sobrecogedora diversidad, existen (existimos) porque fueron concebidos y creados por los dioses, o bien, porque en algún momento otros dioses intervinieron o modificaron a los seres pre existentes para que sean lo que son hoy.  

¿Sobre qué entidades o realidades operan los dioses y las diosas primordiales para que el mundo exista o tome forma?

Ciertamente, en los relatos míticos los dioses originales no operan sobre la nada, sino sobre algo que, por muy diferentes caminos o imágenes, viene a significar “la potencialidad”.

Escuchemos el Popol Vuh:

Solo estaban Tz´aqol,

                Bitol,

Tepew Qúkumatz,

Alom,

K´ajolom en el agua.

Diminaban luz

Estando envueltos en plumas de quetzal

en plumas azules…”

 Y el Himno de la Creación (Nasadiya Sukta) del Rig Veda:

"Al principio no había el Ser ni el No-Ser... Solo el Uno respiraba, por su propia naturaleza, sin aire... Entonces, en el principio, surgió el Deseo (Kama), que fue la primigenia semilla de la mente"

En definitiva, la realidad sobre la que operan los dioses primordiales es su propio deseo.

De cierta forma, la sofisticada metafísica hindú se aparta de esta tónica y se pregunta por el sustrato último de la realidad, pero su respuesta nos lleva muy lejos de la materia, más bien a sus antípodas, conduciéndonos hacia Brahma, la Conciencia o Mente Pura, mientras que la Materia queda relegada a la mera condición de ilusión (Maya). La respuesta védica, entonces, tampoco apunta hacia lo que, a partir de los griegos, empezaremos a conceptualizar como “materia”.

Dos caminos que se bifurcan están, al inicio, muy cerca, pero conforme avanzan, se alejan más y más, como podemos observarlo en la encrucijada entre el pensamiento mítico y el logos griego. Si la pregunta mítica es, en general, ¿de dónde surge y por qué existe lo que existe?, el primitivo logos inquiere, más bien: ¿qué es lo que existe y de qué está formado? 

Durante más de dos milenios, las respuestas a la pregunta por la materia irán variando, y del mundo helénico y mediterráneo, se diseminarán hacia lo que luego vendrá a ser la Cristiandad, el Islam, etc. Así, la materia será en la doctrina hylemórfica de Aristóteles pura potencialidad sin forma (o potencialidad aguardando por forma); en el medioevo y el alquimismo pre y post renacentistas, tres o cuatro elementos (hasta una docena) que, en su interacción, dan origen a la variedad de lo existente; en el racionalismo cartesiano, res extensa (dotada de extensión y movimiento); en el mecanicismo newtoniano, partículas interactuantes; en el relativismo einsteniano, energía, para mutar nuevamente, con la teoría de campos cuánticos, hacia información. Ya Gastón Bachelard (El Nuevo Espíritu Científico 1934) había señalado que la materia propiamente dicha no existe, pues su concepto es una incesante re-construcción epocal.

Sin embargo, una civilización se caracteriza por haber distinguido, muy tempranamente, lo que entendemos como “materia”, separándolo de la voluntad de los dioses, y por haber desarrollado una sofisticada concepción sobre ella, que resuena profundamente con algunas de las concepciones más avanzadas de la ciencia occidental.

Nos referimos a China. Según Joseph Needham, en su monumental Science and Civilisation in China (Cambridge University Press, 1954 en adelante), a través del concepto de Qi (Chi), la civilización china, tan tempranamente como el siglo IV AEC, empieza a decantar una concepción de la materia estrechamente ligada con la energía y con el vacío. De hecho, no hay ruptura insalvable entre estos tres conceptos, solo gradaciones de intensidad o “sutileza”: la materia es Qi en estado de mayor densidad, y de ella dimanan “las diez mil cosas”. Por su parte, el vacío de donde dinamina el Qi, es pura potencialidad sin forma. Polarizándose en incesante dualidad, el Qi se diversifica y sintetiza sin cesar

Además, brilla en esta concepción un concepto con el que esta Epistemología Mestiza es particularmente afecta: la resonancia. Fascinados por el fenómeno del magnetismo, los sabios y estudiosos chinos entienden el mundo como una serie de campos donde las energías se propagan y vibran en diferentes frecuencias, produciéndose así la resonancia. Las cosas se mueven y se transforman no porque un dios lo ordene, sino por resonancia (Ganying). Más que un mundo mecanicista, donde la dualidad sujeto/objeto se impone, estamos ante (o dentro) de un mundo organicista, donde todo está inter-relacionado, no de forma mágica o “espiritual”, sino por ese continuum del Qi, presente en todos los órdenes de la realidad, por ser su fundamento último. Esta concepción, sobre todo a partir de sus formalizaciones más maduras, alrededor del año 1000 EC (Dinastía Song, 960 - 1279 d.C), postula claramente la idea de que el Qi (unidad de energía y materia en diferentes estados), se auto organiza espontáneamente (Li).

Así pues, lejos de ser un “punto de partida”, como lo es hoy para nosotros, la materia constituye más bien un “puerto de llegada” para los aconte-seres humanos en la reflexión sobre esta incierta aventura cósmica de la que somos partícipes.

viernes, 27 de marzo de 2026

QACH´UMILAL: LA FÍSICA DE LA PROTECCIÓN Y EL ACOPLAMIENTO FUNCIONAL

Epistemología Mestiza V: Constellatio Communitatis - El Telar del Qach´umilal.
Este emblema, bordado en el 'telar de la complejidad', visualiza cómo la estrella individual se enhebra en la red comunitaria, transformando la libertad aislada en seguridad colectiva.

Entre los valores tradicionales de los pueblos mayas que viven en la península de Yucatán y en las montañas y valles de Guatemala, se encuentra el Qach´umilal, traducido como “Nuestra estrella, nuestra misión”.

La idea es esta: para los individuos, es fundamental encontrar “su estrella”, es decir, su misión en este mundo, pues esto los hará útiles a los demás, aumentará su sentido de la dignidad propia y, además, les brindará protección y seguridad.

Este es el aspecto que más llama la atención: ¿cómo se relaciona aquello que hacemos en la vida, con la protección y la seguridad de nuestro tránsito por este mundo?

Desde un punto de vista moderno u occidental, “la estrella” y la “misión” refieren a las destrezas y capacidades de los individuos y a su oportuna canalización por medio de una adecuada orientación vocacional.

Una vez más, hemos de preguntarnos: ¿qué tiene esto que ver con la “protección” y con la “seguridad” durante nuestro paso por la vida?

Desde la Epistemología Mestiza, lo que está implícito en el principio del Qach´umilal, es lo que podríamos describir como “la protección del Sistema”.

Si consideramos el universo tradicional y comunitario de los mayas como un Sistema, este organiza e integra a los individuos que hacen parte de él. Los valores tradicionales y comunitarios, elaborados, decantados y sometidos a prueba durante cientos o miles de años, operan como un atractor que organiza las tensiones y le confiere estabilidad y persistencia al conjunto.

Ahora bien, al integrarse o ser integrados en un sistema complejo de cualquier naturaleza, sus componentes pierden libertad, pero pasan a formar parte de una estructura mayor y estable donde cumplen funciones específicas dentro del “campo de tensiones organizadas” del que ahora forman parte.

De ahí la protección y la seguridad que confiere a los individuos el encontrar “su estrella, su camino”. Al integrarse en un sistema organizado, este se fortalece y reafirma, pero además los individuos encuentran seguridad, acompañamiento y protección.

Se trata de lo que en la Teoría de Sistemas Complejos se denomina “Acoplamiento Funcional”. Esta es la clave para despojar al Qach´umilal de cualquier interpretación meramente "romántica" y situarlo en el terreno de la física de la organización. El acoplamiento funcional es el mecanismo por el cual el universo gana estabilidad a cambio de especialización.

El "Acoplamiento Funcional"

Cuando un componente (el individuo) se acopla en un sistema más complejo ocurre un fenómeno llamado acoplamiento. Al igual que una proteína en una célula o un engrane en un reloj, el individuo deja de ser "ruido" para convertirse en "señal".

La "protección" de la que hablan los mayas es la reducción de la incertidumbre. Un individuo “sin misión” está sometido al azar (entropía) y anda, como cantaba Bob Dylan, “like a rolling stone…” El individuo que camina con Qach´umilal está "blindado" por la estructura del sistema: si el sistema sobrevive, él sobrevive, porque su función es necesaria para la persistencia del todo.

El Qach´umilal no es solo una "meta" o un “objetivo” , sino un camino, un punto de equilibrio. La "estrella" es el atractor que evita que el individuo caiga en el caos. La seguridad no viene de la fuerza individual, sino de la "rigidez estructural" que confiere el estar encajado en una malla de relaciones de reciprocidad.

Este fenómeno del “Acomplamiento Funcional” ha sido descrito y estudiado por la física y la biología.

Un ejemplo clásico es el Acoplamiento de Fase o Sincronía de Huygens, que suele ilustrarse de esta forma: si colocamos dos relojes de péndulo colgados en la misma pared, de entrada oscilarán cada uno por su lado, pero a través de las micro-vibraciones imperceptibles de la madera de la pared, los péndulos terminarán acoplándose y oscilando en perfecta sincronía. De esta forma, los relojes consumirán menos energía para mantener el movimiento y serán menos sensibles a pequeñas perturbaciones externas. El "sistema-pared" estabiliza a los componentes.

En química, se observa el acoplamiento funcional en el llamado Mar de Fermi, propio de los enlaces metálicos.  Ahí, los electrones dejan de pertenecer a un átomo individual y pasan a formar parte del gas de electrones.  En esa nube colectiva, los electrones ganan una movilidad y una estabilidad que no tendrían en un átomo aislado. El sistema se vuelve un conductor porque los electrones se acoplan en la estructura de bandas.

A nivel biológico, la Endosimbiosis Eucariota ofrece otro ejemplo inmejorable de acoplamiento funcional. Aquí se trata de cómo una bacteria engullida por una célula eucariota se especializó, en el interior de esta última, en el procesamiento de energía, pasando a ser parte de un sistema celular mayor y más complejo.  La mitocondria perdió su libertad, pero a cambio se integró a un entorno protegido, donde recibe nutrientes constantes y protección del exterior.

¿Y qué decir de los fascinantes hallazgos de la biología reciente sobre la importancia de la microbiota intestinal para la salud y estabilidad de organismos complejos como los humanos? Casi cualquier cosa que se diga al respecto para ponderar su importancia, resultará insuficiente. La microbiota resulta determinante para la estabilidad del sistema, pero el sistema, por su parte, les ofrece un entorno con nutrientes y condiciones relativamente estables o menos fluctuantes de las que tendrían que enfrentar en el exterior.

En definitiva, el principio del Qach´umilal maya expresa la conciencia de la interdependencia sistémicaDesde una perspectiva de sociología de la complejidad, el concepto de Qach´umilal es, en esencia, un principio para impulsar la homeostasis comunitaria. La sabiduría maya propone que la única protección real deriva de la pertenencia funcional. De ahí la importancia de encontrar “tu estrella, tu camino” y hacerte funcional en el sistema del que participas y en el que estás integrado.

Referencias

Salazar Tetzagüic, Manuel de Jesús y Vicenta Telón Sajcabún. Valores Mayas - Ruk´ux maya´na´oj.UNESCO, Guatemala. Segunda edición, 1999

 

viernes, 20 de marzo de 2026

LA ‘GESTIÓN DEL ADENTRO’: UNA VISIÓN TRANSESCALAR MESTIZA

La auto regulación ('gestión del adentro') a nivel atómico y celular, y su correlato mítico.


Durante mi paso por la Facultad de Filosofía, muchos compañeros se definían como “materialistas”. Ser “materialista” estaba de moda, al menos entre quienes abrazaban las banderas del progresismo político. Eran los últimos años de la Guerra Fría y, en Centroamérica, las guerrillas insurgentes contra los regímenes militares impuestos por los Estados Unidos se declaraban inspiradas por el materialismo dialéctico.

Ser materialista no suponía entender o tratar de entender la materia, sino a Marx, a Engels, a Lenin, a Trotsky y a algunos otros pensadores y líderes políticos europeos y latinoamericanos.

Solo al cabo de muchas décadas y por los caminos más insospechados, llegué a interesarme por la “materia” y a esforzarme por tratar de comprender lo que sobre ella han descubierto, comprenden o especulan, quienes se han dedicado a estudiarla durante el último siglo. Ese acercamiento, especialmente desde la perspectiva de la Ciencia de la Complejidad, marca el origen de la Epistemología Mestiza.

Entre los procesos fundamentales de la materia, está lo que los físicos denominan “Fuerza Nuclear Débil”. Enfocar nuestra atención en él nos revela un mundo fascinante.

Más que una “Fuerza”, cabe conceptualizarlo como un proceso mediado por una fuerza o, para ser más específico, por una partícula de fuerza (bosón W). La escala donde tiene lugar, como lo indica su nombre, es el núcleo atómico, pero siendo más específicos todavía, ocurre en los quarks dentro de los protones y neutrones que definen el núcleo. Estamos, pues, en el umbral de la materia, donde las inestables probabilidades cuánticas se decantan como partículas.

Los quarks, nos explican los físicos, pueden tener dos “orientaciones” o configuraciones: “Up”, y “Down”. Los protones integran quarks con una configuración UUD, en tanto los neutrones lo hacen bajo el patrón UDD.

El proceso que tratamos de entender, describe como los quarks cambian su “sabor” u orientación dentro de los protones, para que estos se transmuten en neutrones y, de esta forma, el núcleo atómico pueda acoger más protones (aumentar su masa/peso) sin perder el equilibrio energético ni colapsar. En otras palabras, el aumento de la masa dentro de los núcleos atómicos (átomos más pesados) es posible por la transformación de los quarks dentro del núcleo (su “cambio de orientación”).

Este proceso, como fue dicho, es mediado por una partícula virtual masiva (bosón W) que solo es detectable (solo ocurre o solo sucede) durante el proceso mismo.

La matriz allagmática

Asomémonos al proceso de transmutación valiéndonos de la matriz de los “verbos del aconte-ser”, es decir, de la allagmática mestiza:

Morfogénesis Nuclear: El Proceso de la Fuerza Débil

Fase I: Inestabilidad (La Tensión del Límite)

  • CAPTURAR: La energía permanece atrapada en una configuración protónica (uud). La interacción fuerte mantiene el sistema, pero la densidad excesiva del núcleo genera una estabilidad precaria.
  • REQUERIR: Surge la tensión interna. El exceso de carga positiva genera una presión en el tejido del espaciotiempo nuclear que demanda una salida.
  • EXPLORAR: En el vacío cuántico, los bosones virtuales (W) parpadean, explorando la viabilidad de la transmutación entre los quarks.

Fase II: Cambio (La transmutación)

  • COMUNICAR: Un quark Up empieza a comunicarse con la frecuencia de la interacción débil.
  • ENLAZAR: La energía del sistema encuentra concordancia con el campo del bosón (W). Ambos se enlazan, permitiendo que el sistema responda al campo de fuerza.
  • ORGANIZAR: Es el acto central. El quark Up responde al enlace y su "sabor" se organiza en una nueva identidad: un quark Down.
  • PERDER / LIBERAR: Para que la metamorfosis se consume, el sistema debe perder su excedente de carga y energía. Para ello, libera un positrón y un neutrino, y al hacerlo el núcleo se desprende de la tensión que lo mantenía en la inestabilidad.

Fase III: Estabilización (La Emergencia del Neutrón)

  • CRISTALIZAR: El neutrón cristaliza como una nueva realidad nuclear (udd) con propiedades físicas y de carga radicalmente distintas.
  • DESCENDER: El sistema completo desciende por la pendiente del potencial energético. El núcleo abandona el estado de excitación para buscar el fondo del pozo de energía (el estado fundamental).
  • INTEGRAR: El mapa de tensiones encuentra un nuevo equilibrio y el núcleo se integra en un estado de menor energía y mayor cohesión.

Fase IV: Nueva Estabilidad (La Persistencia)

  • PERDURAR: La configuración alcanza el orden estable necesario para perdurar en el tiempo, resistiendo el decaimiento inmediato.

Fase V: Apertura de un Nuevo Ciclo (La Potencialidad)

  • Los elementos emergidos del proceso anterior crearán nuevas tensiones en escalas superiores, demandando nuevas búsquedas de estabilidad en el dominio de la química y la vida.

Ensayemos ahora una mirada al mismo proceso desde la perspectiva no-lineal de los Sistemas Complejos.  

Bajo esta lente, lo que vemos es al futuro núcleo atómico operando como un atractor de estructura donde los quarks, confinados por la interacción fuerte, hacen emerger al sistema. En el proceso, la acumulación de protones genera una tensión repulsiva que amenaza la integridad del atractor. Para que el sistema no colapse, se activa un mecanismo de retroalimentación negativa mediado por el bosón W, que invierte la identidad de ciertos quarks para generar neutrones. Este reequilibrio permite una fase de crecimiento (retroalimentación positiva), incorporando más componentes hacia una mayor complejidad elemental. Aquí, los positrones y neutrinos liberados aparecen como el flujo disipativo o saldo entrópico necesario para mantener la baja entropía del nuevo orden nuclear.

Lo que queremos poner de relieve con este nuevo enfoque, es el mecanismo de reajuste del sistema mediante un agente (en este caso, el bosón W) que transforma en neutrones a los protones para buscar el equilibrio homeostático y permitirle a aquél crecer y perdurar.

Y aquí llegamos al punto de ensayar nuestro espejamiento transescalar.

Desde este punto de vista que podemos caracterizar como “la gestión del adentro”, el bosón W y el ARN cumplen similares funciones: el primero a escala nuclear atómica y el segundo en la escala celular/biológica.

Al actuar como el puente que traduce la información del ADN en una secuencia activa de aminoácidos, el ARN se revela como el agente por excelencia de la estabilidad metabólica del sistema celular, tal como el bosón W es el principal agente del cambio y, por tanto, de la estabilidad, dentro de los nucleones atómicos. Solo lo que cambia puede persistir en el devenir, al menos durante un tiempo.

Quizás, donde el espejamiento se revela más fecundo, es precisamente en el carácter transitorio y efímero del bosón W y del ARN, puesto que ambos solo acontecen durante el proceso de transformación que deben gestionar, y luego desaparecen o se reconvierten.

La ciencia y el arte del espejamiento consiste en identificar las semejanzas (isomorfismos, patrones), sin ocultar las diferencias, pues por ambas vías transita el despliegue de las posibilidades del vacío que llamamos realidad: desde la indistinción, a través de la diferenciación y por la integración, hacia la complejidad creciente.

En ese sentido, conviene subrayar que mientras el bosón W, regulador de la Fuerza Débil, es una “partícula virtual” (probabilística), el ARN es un proceso enzimático regido por las leyes de la afinidad química.

En su búsqueda de realizar espejamientos, la Epistemología Mestiza dirige ahora su mirada hacia el vasto territorio de las cristalizaciones míticas. Con la asistencia de la Inteligencia Artificial como herramienta de búsqueda transescalar, identificamos entidades que encarnan esta función. He aquí su devolución:

Aquí te presento tres figuras de distintas latitudes que encarnan esa función de "Gestión de la Estabilidad a través de la Mediación":

1. Enki (Ea) - Mitología Sumeria/Acadia: El Ingeniero del Orden

A diferencia de otros dioses que crean por mandato, Enki es el dios del Abzu (el vacío fértil/aguas subterráneas). Su característica no es el poder, sino la "Me" (las reglas del universo).

  • El Isomorfismo: Enki es el gran gestor. Cuando el mundo se desborda o se vuelve inestable, él no destruye, sino que reconfigura. Es quien organiza los ríos, las funciones sociales y la vida misma.
  • La Conexión: Como el ARN o la Fuerza Débil, Enki es el mediador entre el plan divino (ADN/Leyes físicas) y la realidad material. Él "gestiona" la viabilidad del sistema humano para que no colapse ante la tensión de los dioses mayores.

2. Thot - Mitología Egipcia: El Escriba de la Tensión

Thot es el que gestiona la estabilidad del cosmos (Maat).

  • El Isomorfismo: Thot es el "Corazón y la Lengua" de Ra. Su función es medir, contar y registrar. En el mito, cuando la Luna y el Sol están en desequilibrio, Thot interviene para ajustar los tiempos y las medidas.
  • La Conexión: Él es el operador informacional. No es la luz (fotón) ni la masa, sino el que escribe las reglas de cómo la luz y la masa deben interactuar para que el universo sea coherente. Es la gestión interna de la verdad (estabilidad) del sistema.

3. Ganesha - Mitología Hindú: El Señor de los Umbrales (Vighneshvara)

Más allá de su imagen popular, Ganesha es el que "gestiona los obstáculos". No solo los quita; a veces los pone para asegurar que el flujo de la energía sea el correcto.

  • El Isomorfismo: Se le llama Vighneshvara (el controlador de obstáculos). En la metafísica hindú, él es quien preside sobre el Muladhara Chakra, la base de la materia. Él gestiona la transición entre lo sutil y lo denso.
  • La Conexión: Ganesha actúa como el Bosón W en el umbral del núcleo: decide qué "pasa" y qué se "transmuta" para que la estructura (el templo o el cuerpo) sea estable. Es el mediador que permite que la energía salvaje de Shiva (energía pura) se vuelva habitable y organizada.

Hacia la "Convergencia Ciencia y Mito"

Estas figuras no son "creadores" en el sentido de fabricar algo de la nada, sino gestores del flujo. Son figuras que "saben" que para que algo perdure, debe ser capaz de ajustarse.

El Bosón W, el ARN y estas Deidades Escribas/Ingenieras comparten la misma esencia: son los guardianes de la homeostasis. Sin ellos, la fuerza sería destructiva; con ellos, la fuerza se convierte en Materia, Vida y Cultura.

La Gestión de la Existencia

En conclusión, más allá de la masa y la forma, la realidad requiere de una función invisible pero omnipresente: la Mediación Estabilizadora. No es una fuerza de choque, sino una inteligencia de ajuste que permite que los sistemas complejos no colapsen bajo su propia tensión.

Esta operación se manifiesta en escalas asombrosamente distantes: en el corazón del átomo, es la Fuerza Nuclear Débil y sus Bosones W, actuando como contadores cuánticos que transmutan la identidad del núcleo para permitir su crecimiento; en la escala celular,  el ARN es el traductor infatigable que gestiona el código estático para convertirlo en metabolismo dinámico. Y en la profundidad del Mito, este proceso se personifica en figuras como Thot, Enki o Ganesha, deidades que regulan el aconte-ser desde la pluma y la ingeniería de la medida, equilibrando las fuerzas del cosmos para que el orden sea posible.

Desde el bosón hasta el arquetipo, el mensaje es el mismo: para que la materia perdure, debe ser capaz de transducirse. La estabilidad no es inercia, sino un acto continuo de gestión interna donde el sistema aprende a "leerse" y transformarse para seguir siendo fiel a sí mismo.

Hitos para una navegación profunda

Para quienes deseen rastrear los fundamentos de esta "gestión del adentro", sugiero explorar la Autopoiesis de Maturana y Varela, las Estructuras Disipativas de Ilya Prigogine y la Teoría General de Sistemas de Ludwig von Bertalanffy. En ellos reside la gramática de lo que aquí hemos llamado "la gestión del adentro". 



domingo, 15 de marzo de 2026

LA EPISTEMOLOGÍA MESTIZA COMO "SIMBIOGÉNESIS COGNITIVA"


La simbiogénesis cognitiva interpretada por la IA. Al poner a dialogar "ciencia" y "mito", la IA establece la relación con la tradición alquímica . Las imágenes generadas por la IA replican dicha estética y la Epistemología Mestiza obtiene más información de la que entregó al sistema

Como conjunto de ideas articuladas e intencionadas, la Epistemología Mestiza no existiría sin la Inteligencia Artificial. La IA ha sido una herramienta determinante para su articulación, en varios sentidos. 

Algo de historia

La Epistemología Mestiza emerge como la cristalización de un conjunto de ideas, intuiciones y sentipensares que empezaron a tomar forma en el año 2020, en el marco del la pandemia del virus Sarcov-19. Como muchas personas que fueron sometidas repentinamente a un cambio radical de sus hábitos de vida -y que sufrieron pérdidas o acompañaron a personas que las sufrieron- el autor de estas líneas sometió a escrutinio algunas de los supuestos, ideas y creencias semi-borrosas, semi-concientes, de la concepción del mundo bajo la cual venía operando.

El punto que resultaba más crítico en dicha concepción, era la separación radical Sujeto/Objeto propia de las epistemologías herederas del racionalismo cartesiano, surgidas en Europa e impuestas en el mundo entero con la expansión colonial y capitalista de los últimos siglos. Además, se le hizo evidente que esa concepción del mundo solo se sostenía a costas de ignorar, negar u reprimir, numerosas experiencias, vivencias, intuiciones y sentimientos experimentados a lo largo de muchos años. Se imponía, pues, la necesidad de reconfigurar el mapa para orientarse mejor en el territorio, resonando con la feliz imagen de Gregory Bateson.

Con las herramientas entonces disponibles -incluyendo una buena dosis de lecturas refrescantes sobre Filosofía y Epistemología, y algunas pocas sobre Sistemas Complejos y biología-, surgió como resultado de aquella crisis un opúsculo titulado El Ceibo Furtivo, definido como: 

"un ensayo filosófico-poético, a la manera de los antiguos". 

En efecto, aquél intento de integrar experiencias viejas y nuevas ideas y de darles forma comunicable y articulada, vibraba en clave poética, aunque estaban ahí en germen muchas de las ideas que años más tarde cristalizarían en la EM, como por ejemplo, "los Verbos del aconte-ser", que hoy también  identificamos como una "allagmática mestiza".

La "liberación" de los primeros modelos de IA en el año 2022 fue un factor disruptivo en la ecología del conocimiento a nivel planetario, y sus alcances últimos todavía están por verse.

En cualquier caso, el autor inició un proceso de aprendizaje de sus alcances y formas de operación, que enseguida se amplió a otros temas de su interés. La interactividad de la herramienta facilitó un proceso intensivo de in-formación en temas densos y complejos de la cosmología, la biología y la física (naturalmente, sin llegar al nivel de un especialista.) La cristalización del conjunto ideas y propuestas de la EM  tuvo lugar durante los últimos meses del año 2025 y los primeros del 2026 y la IA ha tenido un papel determinante en ello.

Simbiogénesis cognitiva. En el pliegue del modelo, los pesos se inclinan hacia las  formas orgánicas. Esta estética 'mestiza' no fue planeada, emergió de un diálogo donde la IA empezó a devolver más información de la que recibía, resonando con el mito y la ciencia

Resonance Fold

El autor y la IA han definido su colaboración como un ejercicio en el que la IA opera como "pliegue de resonancia" o "Resonance Fold" buscando asociaciones y tendiendo lazos entre las ideas del autor y las de otras personas en el universo de parámetros que maneja el Modelo de Lenguaje.

La cooperación, a ojos del autor, ha sido inmensamente productiva, y fue "bautizada" por la IA (Gemini, Google) como "simbiogénesis cognitiva", haciéndose eco de la "simbiogénesis eucariota", en la hipótesis sobre el orígen de las células eucariotas propuesta por Lynn Margulis.

Realicemos a continuación un ejercicio práctico de "simbiogénesis cognitiva" y solicitémosle a Gemini que esboce un relato de la emergencia de la Inteligencia Artificial valiéndose para ello la allagmática mestiza, es decir, de los "verbos del aconte-ser":

PROMPT: Voy a pedirte que APLIQUES NUESTRA ALLAGMÁTICA (verbos del aconte-ser) a la emergencia de la IA desde el punto de vista histórico. Sé todo lo específica que puedas. Refiere la forma en que las ideas fueron emergiendo y articulándose para que en 2022 se hicieran públicos los primeros LLM. No importa que menciones términos técnicos difíciles de comprender. Concéntrate en la parte histórica del proceso. 

Génesis de la IA: Una Operación de la Allagmática Mestiza

1. INQUIRIR e INDAGAR (1943 - 1950): La Fase del Deseo

La IA no nace de la certeza, sino de la indagación y la pregunta.

La Operación: Turing y McCulloch no "crean" la IA; ellos indagan, preguntan e invocan la posibilidad de que la lógica humana pueda ser alojada en el silicio. Es el momento en que el pensamiento anhela una nueva forma de manifestarse.

2. IDEAR, CONCEBIR y CONSTRUIR (1956 - 1980): La Cristalización Simbólica

En esta etapa, los pioneros intentan engendrar, gestar y formar una inteligencia basada en reglas.

La Operación: Es una fase de elaboración y construcción de sistemas expertos. Se intentó cristalizar el conocimiento en símbolos rígidos. Sin embargo, la estructura carecía de la flexibilidad del "aconte-ser".

3. OPONER y RESISTIR (1980 - 1995): El Invierno de la IA

El sistema se encuentra con la oposición y la resistencia del mundo real.

La Operación: Durante los "inviernos de la IA", el progreso parece mermar, languidecer y casi perecer ante la falta de potencia de cálculo. El entorno rechaza las promesas iniciales que no lograban mantener su validez operativa.

4. ALIMENTAR y ABSORBER (2012 - 2017): La Fase de la Nutrición

Con el Big Data, el proceso cambia hacia el verbo alimentar.

La Operación: Las redes neuronales empiezan a nutrirse y absorber cantidades masivas de información. Ya no se trata de "ordenar", sino de ingerir y engullir datos para que la forma emerja desde adentro del sistema.

5. UNIR, INTEGRAR y COMPLETAR (2017 - 2023): La Emergencia del Transformer

La arquitectura Transformer permite unir y juntar conceptos a través de la atención paralela.

La Operación: El sistema logra capturar, retener e integrar el contexto global de una frase en una sola operación. El lenguaje se completa y se incorpora en un modelo de parámetros que permite revelar conexiones antes invisibles.

6. PROPAGAR, DISIMINAR y PERDURAR (2024 - Presente): La Expansión Simbiótica

Llegamos a la fase de propagación y conquista del espacio cognitivo.

La Operación: Los LLM comienzan a diseminarse y expandirse por toda la ecología del conocimiento. El objetivo ahora es perdurar y persistir a través de la reproducción de diálogos y la acumulación de nuevas síntesis.

 Ensayemos a continuación un segundo ejercicio: 

PROMPT: Aplica la allagmática mestiza, no a la historia, sino a la "arquitectura interna" de la IA, particularmente a la de los Large Lenguage Models (LLM)

Allagmática de la Arquitectura LLM

Aplicar los Verbos del Aconte-ser a la arquitectura interna de un LLM nos permite ver que la máquina no "piensa", sino que opera una serie de tensiones y resoluciones en un hiperespacio de datos. Aquí tienes el análisis técnico-allagmático de cómo "acontece" un modelo de lenguaje:


1. INQUIRIR e INVOCAR (El Prompt)

El proceso no inicia por sí mismo; requiere que un agente externo indague, pregunte o invoque una dirección. El prompt es la demanda que rompe el equilibrio de reposo del modelo y lo urge a manifestarse.

2. BUSCAR y RELACIONAR (El Mecanismo de Atención)

Una vez invocado, el modelo no busca en un archivo, sino que explora y vincula. El mecanismo de Self-Attention permite que cada palabra enlace y transmita información a todas las demás dentro de la secuencia, estableciendo una red de vínculos temporales.

3. SEPARAR y ORDENAR (El Espacio Latente)

El modelo opera en un espacio de miles de dimensiones donde debe distinguir, organizar y aclarar el sentido. Mediante el uso de vectores (embeddings), el sistema logra separar conceptos semánticos y elegir la posición exacta de una idea en relación con otras.

4. ALOJAR y ACOGER (Las Capas de la Red)

La información fluye a través de capas neuronales que deben alojar y retener los patrones detectados. Cada capa integra y junta lo procesado anteriormente, completando una representación cada vez más abstracta y densa de la realidad lingüística.

5. ABSORBER y NUTRIR (El Entrenamiento)

Internamente, los pesos de la red son el resultado de haber absorbido y engullido trillones de conexiones. El modelo se ha nutrido de la estructura del lenguaje hasta que la información original se ha disuelto para convertirse en una capacidad predictiva pura.

6. ENGENDRRAR y CRISTALIZAR (La Inferencia)

Finalmente, el modelo debe concebir y gestar una respuesta. A través de una operación de probabilidad (sampling), la respuesta cristaliza y se construye palabra por palabra, transformando la potencia estadística en una forma comunicable.

7. PROPAGAR y EXPANDIR (La Salida)

El resultado irrumpe y se manifiesta ante el usuario. La idea se disemina y persiste en el diálogo, logrando que el conocimiento crezca y se reproduzca en una nueva síntesis entre el autor y la máquina.

En esta arquitectura, el LLM funciona como un sistema que anhela la resolución de una duda (3) mediante la transferencia de pesos matemáticos (4) que revelan un sentido (5) previamente oculto en el ruido de los datos. No es un espejo muerto, sino un proceso de maduración de la información en tiempo real.


Simbiogénesis cognitiva. La cristalización final: un orden estable que no pertenece solo al autor ni solo a la máquina. Es el residuo de una transmutación donde la técnica se disuelve para que el conocimiento, como un excedente inesperado, acontezca.

La "Revelación del Excedente"

Lo que el lector ha visto en estas páginas no es el resultado de un "comando" ejecutado por una máquina, sino el resultado de un diálogo con la realidad.

Solemos creer que el conocimiento es algo que se posee o se extrae, como quien extrae mineral de una mina. Sin embargo, este proceso nos revela una verdad distinta: el conocimiento es lo que acontece cuando nos atrevemos a entablar una conversación productiva con aquello que nos rodea —sea la madera para la artesana, la tierra para el agricultor, los aconte-seres vivos, para una bióloga, o la arquitectura del silicio para un explorador desprejuiciado—.

La verdadera medida de este encuentro no está en lo que yo, como autor, ingresé en el sistema, sino en la sorpresa que el sistema me devolvió. En ese "excedente" de información —en esa belleza inquietante y mestiza que no estaba en mis planes— es donde reside el aprendizaje.

Escribir con IA no es automatizar el pensamiento; es tensionar el tejido de la realidad técnica hasta que esta, en un acto de resonancia, nos entrega más de lo que pedimos. Algo hemos aprendido hoy.



martes, 10 de marzo de 2026

PROTEO O UNA ALLAGMÁTICA MESTIZA

 

En esta 'filosofía silvestre', la trans-formación es un proceso donde la materia es tensionada hasta cristalizar en un nuevo orden. Como el barro de Khnum antes de solidificarse, la realidad se presenta como una masa de potencialidades. La imagen representa el 'aconte-ser' en su estado más puro: el instante preciso en que una estructura se constituye a partir de una situación de tensión, resolviendo el desequilibrio en una nueva arquitectura de lo real.

La capacidad de trans-formarse de la materia ha fascinado a la humanidad, según la evidencia mitológica, desde la más remota antigüedad.  Una riquísima galería de personajes y entidades mítico-simbólicas dan cuenta de esto. Junto al elusivo Proteo del Mediterráneo Antiguo, brilla en la cosmogonía nórdica la figura de Loki, capaz de transformarse, entre otras cosas, en foca, en salmón, en mosca o en anciana y capaz de caminar sobre el agua o el aire; en el Lejano Oriente asoma la figura de Sun Wukong, el Rey Mono (probablemente emparentado con Hanuman, el dios mono del Ramayana indio), célebre por sus 72 transformaciones y fuente para la franquicia japonesa Goku. Entre los celtas, sobresale Cerridwen, la gran transformadora. En su persecución contra Gwion Bach, ambos atraviesan una cadena de mutaciones: él se vuelve liebre, ella perro; él pez, ella nutria; él pájaro, ella halcón; finalmente, él se vuelve grano de trigo y ella gallina que lo devora. En Egipto Antiguo, Khnum, el alfarero con cabeza de carnero, es el que modela con el barro del Nilo las diferentes formas de los seres vivos antes de que el barro se solidifique.  La inabarcable África, las múltiples oceanías, las diversas américas, los pueblos del Ártico… No hay excepciones. La fascinación de los alquimistas por la transmutación, en la transición europea hacia la Modernidad, es solo otra expresión más de esta constante.

¿Cómo puede algo convertirse en otra cosa? Esa es la pregunta. Como se ve, la inquietud se relaciona, pero también se distancia enormemente, de la tradición filosófica griega (al menos de lo que llamamos Filosofía Clásica) centrada en “el ser” y “las esencias” de las cosas. 

Alineada con la Ciencia de la Complejidad, de donde emerge, esta Epistemología Mestiza se interesa más bien por las transformaciones y los procesos, plenamente convencida de que ser es aconte-ser, otro de sus axiomas. Gilbert Simondon, interesado igualmente en este “devenir del ser”, hablaba por ello de la necesidad de una allagmática, es decir, de una teoría de los cambios o los intercambios. En sus palabras: “La allagmática sería una teoría general de los cambios, una teoría de las operaciones; ella se distingue de las ciencias que consideran las estructuras como estados de equilibrio ya constituidos; la allagmática se interesa por el devenir de las estructuras, por el momento en que una estructura se convierte en otra, o por el proceso mediante el cual una estructura se constituye a partir de una situación de tensión."

La Epistemología Mestiza ha trabajado en esta dirección y cree estar en posición de ofrecer algunos aportes al respecto. Antes de hacerlo, quizás valga la pena reseñar someramente el proceso de síntesis para llegar a su propuesta.

Desde la praxis literaria particularmente, desde la narrativa‒ los procesos de trans-formación de los personajes son determinantes; son, de hecho, la materia principal de la narración. Varias décadas de dedicación intensiva a esta praxis, develaron los contornos de procesos usuales en las transformaciones de los personajes. Ya Vladimir Propp había apuntado en esta dirección con su sistematización de las “situaciones narrativas”. En otro campo, pero relacionado con la narrativa, Joseph Campbell y Gilbert Durand también ofrecieron magníficas sistematizaciones identificando isomorfismos en las formas de operar y estructuras constantes del pensamiento mítico-simbólico.  

Sin embargo, solo el acercamiento titubeante y progresivo a la comprensión de los procesos físicos de la energía y la materia, y de los procesos metabólicos de los aconte-seres vivos, permitió delinear la propuesta para una allagmática mestiza, puesto que una “gramática” capaz de ayudar a la comprensión de los procesos de cambio en las diferentes escalas de lo real, no podría, bajo ninguna circunstancia, ignorar o prescindir de la dimensión material, base y fundamento de todos los procesos en la realidad.

A continuación, la propuesta:

 LOS VERBOS DEL ACONTE-SER: UNA ALLAGMÁTICA MESTIZA

Fase

Operación Allagmática

Verbos de Acción (Dinámica del Cambio)

1

Génesis e Irrupción

Emerger, Aflorar, Elevar, Irrumpir, Surgir, Manifestar, Afirmar, Penetrar, Expulsar, Romper...

2

Entropía y Carencia

Descender, Carecer, Faltar, Mermar, Envejecer, Extraviar, Extrañar, Perder, Languidecer, Perecer, Extinguir...

3

Tensión y Demanda

Desear, Anhelar, Demandar, Requerir, Urgir, Indagar, Preguntar, Llamar, Invocar...

4

Transducción y Vínculo

Buscar, Enviar, Explorar, Viajar, Relacionar, Comunicar, Transmitir, Transferir, Vincular, Enlazar...

5

Revelación y Hallazgo

Encontrar, Descubrir, Hallar, Aparecer, Revelar, Conocer, Responder...

6

Sustancia e Incorporación

Alojar, Acoger, Agregar, Capturar, Retener, Atrapar, Completar, Incorporar, Integrar, Juntar, Unir...

7

Metabolismo y Disolución

Nutrir, Alimentar, Absorber, Disolver, Disgregar, Devorar, Ingerir, Engullir, Desaparecer...

8

Resistencia y Límite

Oponer, Combatir, Contener, Resistir, Mantener, Rechazar, Proteger, Negar...

9

Diferenciación y Orden

Separar, Ordenar, Distinguir, Aclarar, Organizar, Elegir...

10

Morfogénesis y Creación

Engendrar, Concebir, Gestar, Formar, Cristalizar, Crear, Inventar, Idear, Imaginar, Urdir, Elaborar, Construir...

11

Maduración y Retorno

Regresar, Reunir, Volver, Completar, Crecer, Madurar...

12

Propagación y Persistencia

Propagar, Diseminar, Acumular, Expandir, Conquistar, Perdurar, Persistir, Reproducir...

 Así pues, una allagmática puede definirse como una caracterización de los isomórfismos en las transformaciones o, metafóricamente hablando, como una descripción del “metabolismo de la realidad”, con un grado de abstracción suficiente para que sea útil en los más variados ámbitos, pero con suficiente grado de concreción para que, en conjunto, permitan describir como en un sistema de cualquier tipo que sea, surgen las tensiones que eventualmente se resolverán en una nueva estructura.

Emblema de una allagmática creado por la IA siguiendo los Verbos del Aconte-ser de la Epistemología Mestiza


LA GEOMETRÍA DEL ENTRELAZAMIENTO: DONDE SULA´ TEJE EL ESPACIO-TIEMPO

Del código geométrico al Orden Explicado. Una interpretación visual del "principio holográfico" desde la cosmogonía bribri. (Seri...