lunes, 9 de marzo de 2026

DE LA PARTÍCULA AL CAMPO: EL VIAJE CHAMÁNICO A LA LUZ DE LA FÍSICA CUÁNTICA

 

Tan lejos, tan cerca: Isomorfismos entre el Orden Implicado y el Tiempo del SueñoLa ilustración describe la regresión espaciotemporal del viaje chamánico como una operación de des-integración personal. El aconte-ser (partícula/individuo) abandona el Orden Explicado para reintegrarse al campo de las posibilidades (onda/pre-individual), donde la simetría no ha sido rota y la retro-causalidad informativa es posible. Una visualización de cómo la conciencia opera como una dimensión adicional (4+1) para enmendar en el origen lo que se manifiesta en el tiempo actual.

El espejamiento y la resonancia entre los mitos de pueblos muy distantes en la geografía, sorprendió a los estudiosos y viajeros que, durante la expansión colonial europea y tras ella, así lo observaron y lo constataron innumerables veces.

Más allá de los nombres de las deidades y de los ritos practicados, los antropólogos y estudiosos de las religiones identificaron la persistencia de un mismo esquema de pensamiento: la contraposición de dos tiempos como explicación del mundo. De un lado, el tiempo de los orígenes cuando los seres y las cosas fueron modelados y definidos por los dioses, y del otro, el tiempo actual. La palabra “actual” no puede ser más precisa, pues este esquema implica, precisamente, que nuestro espaciotiempo es una permanente actualización de aquél otro. Analógicamente hablando, aquel es código fuente; este, el programa operativo. Más o menos así.

Entre las denominaciones más célebres para identificar “aquél otro tiempo” se encuentra la de los pueblos australianos, que lo llaman “Tiempo del Sueño”, pero en Costa Rica los bribris no andan lejos, pues designan aquel estado del universo como “Tiempo de la Oscuridad.”

Sorprendentemente, la física relativista y cuántica resuena poderosamente, en algunos aspectos, con este esquema de pensamiento. Cabe advertir que esta Epistemología Mestiza no pretende ensayar una analogía facilona ni aventurar un nuevo credo new-age para jóvenes o viejos desorientados, sino esbozar un planteamiento de las convergencias epistémicas entre ambos mapas del territorio.  

Desde la física relativista, el Universo-Bloque de Einstein propone el espacio-tiempo como una geometría dotada de tres dimensiones espaciales y una temporal (4 D). Aunque existe un despliegue del espacio-tiempo, su totalidad ya existe, siempre ha existido. La Epistemología Mestiza plantea que la conciencia emerge en los aconte-seres vivos y evoluciona con ellos como una dimensión adicional (4 + 1) para representarse el espacio tetradimensional donde deben sobrevivir.

Por otro lado, la Teoría de Campos Cuánticos propone que el espaciotiempo vacío es el estado de mínima energía del universo. “Mínima energía” está muy lejos de ser “ninguna energía”. Todo lo contrario: el espaciotiempo vacío está agitado por tensiones y fluctuaciones cuántico-probabilísticas. La “ruptura de la simetría” es el suceso por el que esas fluctuaciones trasponen el umbral (Campo de Higgs) y se materializan como partículas, dando origen al “drama de la existencia” propiamente dicho: rota la simetría y emergidas las partículas, lo que era posibilidad e indeterminación pasa a regirse por un conjunto de reglas o de leyes muy distintas: la curvatura de la masa (gravedad), el flujo del calor (termodinámica) y la dialéctica de las cargas (electromagnetismo). En resumen, el aconte-ser y su permanente trans-formación.

En una galaxia muy lejana y en un planeta muy cercano (y probablemente en otros también), al cabo de varios miles de millones de años emergerá la vida, que “por largos y tartamudeantes caminos” evolucionará hasta la autoconciencia de la materia y, por tanto, del propio espaciotiempo.

¿Cómo se relaciona esto con el viaje chamánico practicado durante miles de años y hasta hace pocos siglos por todos los pueblos de la Tierra, y aún hoy por muchos de ellos?

Como bien fue observado por estudiosos del tema como Mircea Eliade, la premisa del viaje chamánico consiste en una regresión espaciotemporal desde el tiempo actual, hacia el otro espaciotiempo del origen, con el fin de reparar, corregir o enmendar allá, lo que está mal aquí.  A modo de ejemplo, la chamana o el chamán viaja en el espaciotiempo para encontrarse con el origen del mal (la enfermedad o la calamidad) y recordarle su lugar en el orden cosmológico, obligándolo a retirarse del tiempo actual.

Desde el modelo relativista, la lógica chamánica consistiría entonces en operar exclusivamente con la dimensión de la conciencia (5 D) sobre la dimensión temporal, para alterar las condiciones del presente. A mucha menor escala o intensidad, los recuerdos personales revelan que esa operación es parte de las posibilidades de la conciencia; la diferencia entre la conciencia ordinaria y la del chamán, consistiría en que mediante la des-integración personal, ellos remontarían el tiempo más allá de su historia individual, hacia un pasado donde los aconte-seres y las cosas éramos unidad.

Por otro lado, la Epistemología Mestiza señala el isomorfismo del esquema bajo el que opera el pensamiento chamánico con el de la dualidad onda/partícula de la Física Cuántica. La regresión implica la desaparición del chamán o la chamana como partícula/individuo y su reintegración al campo de las posibilidades, por ello la muerte y el desmembramiento simbólico del viajero son requisitos indispensables.

Gilbert Simondon, filósofo que centró su reflexión en la individuación, aseveraba que en el estado de individuación (del aconte-ser en cualquiera de sus fases, agregamos nosotros), el ser individuado conserva algunas propiedades del campo preindividual del cual ha emergido. Esto resulta en un espejamiento asombroso con las premisas epistémicas del viaje chamánico, donde el chamán discurre por las distintas fases de la individuación hacia el estado pre-individual donde las posibilidades aún no se han decantado, con el propósito de modificar el curso del porvenir, en una suerte de retro-causalidad informativa.

Asimismo, la Epistemología Mestiza señala el sorprendente espejamiento de esta concepción del espaciotiempo con los conceptos de Orden Implicado y Orden Explicado del físico David Bohm, en donde el primero contiene las posibilidades, y el segundo corresponde a la manifestación o realización de aquellas. Bajo esta perspectiva, los chamanes remontan del Orden Explicado al campo de las Posibilidades, para operar ahí y revertir la cadena causal que ha traído el mal a la comunidad.   

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